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Mostrando entradas de septiembre, 2013

Tus caricias como respuesta

Eran las dos de la mañana y tu cuerpo calentaba el mio. Abracé con fuerza tu espalda pidiendo protección en mis sueños, hurgando ese lugar exacto para reposar mi cara. Teníamos seis meses juntas y ya te buscaba por instinto. Estabas en mi casa, en esa habitación de soltera sin cocina, sin detalles personales más allá de esas cinco cajas de libros que me acompañaban en cada mudanza. Una vez más le habías mentido a tu mamá sobre tu ausencia. Una semana antes tuvimos una pelea monumental que terminó en llanto, cuando te exigí que te quedaras conmigo más de dos noches seguidas. En mi casa reposaban restos de ti. Un cepillo de dientes, una muda de ropa, tu camisa de dormir. Pero no dabas el paso definitivo para quedarte más tiempo conmigo. Tenías miedo. De tu mamá, de asumir que estábamos en una relación estable, adulta y que necesitábamos nuestro espacio. Pero el temor de lo que pasaría te carcomía el alma en llanto. -No voy a estar toda la vida así Alejandra, eres mi novia. Quier

Un mal día en el periodismo

-Veo un hombre detrás de ti, es una figura paternal. ¿Tu papá murió verdad? Algo me decía que no debía haber aceptado la entrevista con ese médium.  En dos años de ejercer el periodismo me había tocado ver de todo, desde muertos pudriéndose hasta golpes en una manifestación. Cuando uno piensa que el cuero se le pone más fuerte, allí estaba yo, con la piel de gallina. Miré con desconfianza a mi izquierda. No había nadie. -Me dice que tomes más tiempo para ti, que está bien en el lugar donde se encuentra. La frase me pareció uno de esos clichés que se escuchan en malos programas de videntes. O quizás era verdad.  Quizás mi papá, quien murió de cáncer dos años atrás, estaba presente para decirme que estaba de lo más feliz en el más allá. La entrevista terminó con otros consejos y la promesa de leerme las cartas con tiempo. Llegué a mi escritorio todavía con las palabras del médium en la mente. -Las vainas que tengo que escuchar. Abrí el correo y en letras grandes un