Ir al contenido principal

Labia y tetas

-¿Y ahora con quién estás saliendo Mawa?
-Con nadie.
-Nena, en serio. ¿Con quién estás saliendo?
-Ya dije, con nadie. Estoy soltera.
-¡Claro!
-¡Ah pues! ¿Por qué no me creen?
-Porque tu siempre tienes a alguien en espera.
-No sé si tomar eso como un cumplido o un insulto.
-Ni lo uno, ni otro. Es que así eres tú.
-Pues no estoy saliendo con nadie.
-¿Y eso?
-No sé...sí me gusta alguien.
-¿Pero?
-Soy incapaz de decirle algo, soy muy tímida.
-¿Tú? ¿Tímida?
-Sí, ¿no sabían eso?
-Tímido, soy yo. Tú eres una lanzada.
-Yo soy la peor para conquistar a alguien.
-¿Y cómo haces?
-Tengo que estar muy segura de que quiere algo para actuar y así y todo, en ese momento me pongo torpe.
-Pensé que entre mujeres era más fácil.
-No, no lo es. Además me vuelvo insegura, me siento fea, gorda, torpe como les dije....pero saco mis armas.
-¿Cuales son?
-Labia y tetas...
-Jajajaja
-En serio y no es por presumir, pero si una no se parece a Mila Kunis, tiene que saber cuales son sus fuertes. Lo mío son las tetas y la labia. Tengo una cultura general del carajo. Les puedo hablar desde filosofía hasta de cocina y con eso las conquisto, soy interesante cuando me lo propongo,  añado una sonrisa y listo. Lo de las tetas, bueno, eso es evidente.
-¿Y caen?
-¡100% comprobado! ¡Ah! Y el perfume, Irresistible de Givenchy, tengo otro pero con ese levanto puro hombre, dejé de usarlo.
-Nena, pero nos dijiste hace poco que te volverías hetero...
-Es verdad. Lo intenté, pero no pude.
-Te lo dijimos.
-¿Y esta chica que te gusta? ¿Ya le aplicaste la labia?
-No, esta chama es de la nueva generación, nada de hablar, sólo le presta atención a las redes sociales.
-¿Y que has hecho?
-La busqué en twitter, le di seguir para que notara que me gusta y en mi cuenta tengo una foto de perfil con escote. Eso debe servir ¿no?

Comentarios

Entradas populares de este blog

El momento de la despedida o hasta aquí llega esta echadera de cuentos

Yo pensé que esto iba a ser muy fácil. Acaricié muchas veces la idea de llegar a este momento porque estaba loca por cerrar este ciclo que comenzó hace mucho tiempo. Prometí despedirme en la entrada 200 pero los tiempos se fueron alargando y me tocó, como muchos otros, salir de mi país. Al llegar a Lima dejé de lado el blog porque no tenía la paciencia, las ganas y la fuerza de voluntad para seguir empujando las historias. Emigrar me sumió en una especie de depresión pasiva (si esto de verdad existe) y me quitó por mucho tiempo las ganas de escribir, pero esos cuentos son para otro momento. Comencé a escribir por acá, si no me equivoco, en el año 2013.   Lo abrí tiempo después de llegar a Puerto Ordaz luego de vivir 13 años en Maracay, donde me fui a estudiar comunicación social. Llegué a Puerto Ordaz con el corazón roto porque había dejado al amor de mi vida en esa ciudad, con la promesa de regresar juntas muy pronto. Nunca ocurrió. El blog nació como una forma de sacar toda ...

El fin del caos (y III)

 -No creo que te sirva este pantalón. Me dijo David sosteniendo en la mano un jean de su hermana, dos tallas menor a la mía. -¿No habrá algo más? Tardó un rato más en buscar y esta vez llegó con una larga falda amarilla llena de pliegos, lazos y lentejuelas de colores, una prenda que jamás en mi vida sobria y sensata hubiera utilizado.  No hace falta acotar que este no era el momento más sensato de mi vida. Una vez más. -Pero me la tienes que regresar rápido, es la falda favorita de mi mamá. La tierna advertencia de David junto a su disposición de ayuda, me hizo callar cualquier queja inútil en una situación donde no tenía muchas salidas. Tampoco quería seguir hablando de la noche anterior, pero David me empujaba. -¿Qué le pasó a tu pantalón? ¿Le hiciste el sexo oral a esta chama? Sin él saberlo, las dos respuestas a sus preguntas tenían una relación directa.  Le conté como en sueños me dejé llevar hasta el sofá.  Observé como mi amiga abría las piernas ante mí con s...

La mujer barbuda del circo

 Me siento como la mujer barbuda del circo, como el bebé nacido con un rabo de cerdo en el libro Cien años de Soledad de García Márquez, como Julia Roberts en la película Mujer Bonita cuando va a comprar vestida de puta a un local de alta costura, y la vendedora la mira de arriba a abajo. Una freak, una rareza, una mujer fuera de lugar en medio de esta reunión con las máximas locutoras de Puerto Ordaz.  A pesar de ser las 5:00 de la tarde, un opresivo calor en el Centro Ítalo Venezolano de Guayana derrite rápidamente el hielo de mi bebida cara y terriblemente dulce, que decidí pedir solo por seguir la manada. La verdad, ahora mismo deseo una cerveza fría, un porro y una soga para ahorcarme, en ese orden. Estoy frente a la crema de la crema en la locución de la zona, debatiendo sobre un calendario a beneficio del cáncer de mama. La idea me pareció genial cuando llegó en forma de llamado telefónico.  Tengo un programa de radio en la mañana donde no gano nada de dinero, un ...